LAS AGRESIONES MÉDICAS

A estas alturas, a finales de mi vida profesional, me gustaría, como comprenderán, cantar alegremente sobre las excelencias de mi Colegio de médicos, como ente capaz a lo largo de sus años de haber hecho cosas útiles tanto en nuestra defensa personal como profesional, pero por muchas vueltas que le doy a la cosa, sólo soy capaz de encontrar migajas y lamentos como los que siguen.

Así es que antes que las telarañas de mi presbicia me lo impidan, y viendo lo visto, no quiero dejar pasar más mi silencio cómplice, mirar para otro lado ante este creciente y alarmante problema de las agresiones a sanitarios tan en auge.

De sobra sabemos, como bien apunta Andrés Trapiello en su último libro, que en España se ha maltratado secularmente a los libros, a los niños y a las mujeres, ante la indiferencia de todos. Pero, por el contrario, los padres, médicos, policías y profesores, hasta los años ochenta, aún vivíamos como en una burbuja respetable, como en un cerrado paraíso, un hortusconclusus, que diría un clásico, en donde nuestro esfuerzo y mérito eran socialmente debidamente considerados y respetados, casi sagrados, vamos. Continuar leyendo «LAS AGRESIONES MÉDICAS»