LLORANDO, COMO BOABDIL

Así, es casi como podemos acabar por encontrarnos, sorprendernos en cualquier momento; aquél por perder Granada y nosotros, al conocer la pérdida del 11% de nuestro PIB y ver por la tv a la sufrida y carcomida hostelería de nuestros valles  y país viniéndose abajo, mientras rojos de indignación y pálidos por su ruina, pueden pensar que solo les queda el último recurso del pataleo, de hacer ruido, rompiendo los imprescindibles enseres con los que hasta ahora nos habían alimentado y servido. Los platos con los que, cuál modernas carabelas, habían conquistado de nuevo el mundo. Continuar leyendo «LLORANDO, COMO BOABDIL»