EL MILAGRO DE SANTA RITA

Hace unos días, el caprichoso destino me regaló el poder pasarlos felizmente en un idílico lugar, en el pueblo lanzaroteño de La Santa, en su caleta de Famara, y así como en mi anterior articulo…”Lo siento. Me obligan”, apelaba a mi personalísima memoria histórica para reivindicar los mejores caminos y carreteras posibles para nuestros sufridos empresarios y trabajadores agrícolas, ahora es, posiblemente, el encontrarme precisamente aquí y en el día de nuestra Romería de Santa Rita, lo que me hace estar con el alma dividida, y en plena ensoñación, entre esta turística Santa Insular y la nuestra, la abogada de las cosas imposibles. Nuestra primera Virgen, aquella que intentó inculcarnos desde muy niños uno de los primeros valores de la vida, aquello de que “lo que se da no se quita”…¿recordáis?.

Ay, nuestra querida Santa a la que todos nuestros paisanos sacan en Romería año tras año hacía el cortijo de Herrera, convencidos desde el comienzo de los siglos de que sólo ella puede hacer casi, casi, como aquél milagro de los panes y los peces…instigando, obligando al Consistorio de Sabiote al bacheado de su ignominioso e intransitable estado.

A la vez que, aprovechando su recorrido torticero, ha inspirado a sus devotos la idea de inventarse un efecto secundario de efectos hasta turísticamente aprovechables. Sí, porque hasta les concedió hace ya años, la licencia de poder trucar su obligado y desacompasado paso, hacía movimientos poco armónicos, más frívolos, y que más tienen que ver con Vírgenes caribeñas bailando el reggaeton ese que con el ir llevadas en volandas de toda la vida, con la seriedad y fervor secular con que en nuestra tierra se han tratado y paseado a las imágenes y cosas sagradas más queridas.

Decía que el recorrido que va desde la desviación de la carretera Sabiote/Navas al cortijo de Herrera puede permanecer degradado y difícilmente transitable durante el resto del año en que nuestros cabreados y esforzados aceituneros, nada altivos, tienen que sacar sus cosechas hacía los molinos, pero que, como agradecida al homenaje de su Romería, ella, sin duda alguna, durante tres o cuatro días antes de su puesta de largo, siempre procura el que aparezcan unos milagrosos camiones que cuál inesperados Reyes Magos, reparten “zaborra”(piedras pequeñas) sobre la sedienta carretera. Algo mucho más preciado que el oro, el incienso y la mirra de marras para todos sus usuarios habituales.

Camiones maquilladores del feo camino, la pasarela por la que a continuación desfilarán obligadamente, tanto Ella como romeros/as, sin tener que sufrir despeñamiento alguno.

Un maquillaje “emífero”,sin duda, que diría un alcalde gallego, y que viene durando, según me cuentan ha pasado otros años, hasta el día siguiente y poco más, hasta que pasa el primer tractor debidamente cargado y reaparecen sus vergüenzas.

Pobre Santa Rita, aquella que nos enseñó que lo más medular de los valores de nuestra vida, con los que aprendimos a crecer en vida y honor era lo anteriormente apuntado…”eso, de que lo que se da…”.Pues bien, ahora en que ya nada es igual, en que por ej.si pones Música clásica te puedes encontrar mucha más palabra hablada que cantada, o en que cualquier político promete una cosa que incumple al día siguiente, con el mismísimo valor de una larga cambiada de cualquier torerete, y en que hasta los nuevos olivares nacen como setos, no en las cuadrículas eternamente plantadas, por poner pequeños ejemplos, ahora, en estos convulsos años en que como un sabio tiene dicho “la norma moral de estos tiempos es que no haya normas morales”, hasta nuestra Santa lo que pone sobre los baches cada año…sí que nos lo quita a los dos días.

¿Cuándo comprenderá la Corporación municipal de Sabiote que lo que realmente necesita nuestra transitada y querida carretera, para cumplir con su sagrado y básico deber, no es otra cosa más que un buen firme que confirme, de una puñetera vez, el que son capaces de dejar de hacer sus chapuzas habituales, en aras de una mayor seriedad , servicio y compromiso con los trabajadores del campo y del olivar?

Luis Manuel Aranda
Médico Otorrino
De la Sociedad española de médicos escritores

POSDATA…Valgan estas dos últimas fotos tomadas en La Santa. Una de su club, donde pasamos unos horas deliciosas y otra, con el nombre de una de sus calles, que bien podría ponerse, en letrero grande, a la entrada del camino de nuestros desvelos. Valga de nuevo este pequeño esfuerzo personal por la posible mejora de mi única patria…Sabiote

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